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Hércules de Alicante CF

104 años web

104 años de historia, un sentimiento eterno: Hércules Club de Fútbol

Hay sentimientos que no se explican. Se heredan, se viven y se llevan dentro toda la vida. El herculanismo es uno de ellos.

El 20 de octubre de 1922 comenzó una historia que, 104 años después, sigue latiendo en el corazón de Alicante. Una historia que nació hace más de un siglo y que hoy continúa gracias a todas las personas que han hecho del Hércules algo mucho más grande que un club de fútbol.

Porque ser del Hércules es algo que va más allá de ganar o perder. Es crecer escuchando historias de nuestros mayores, acudir por primera vez al Rico Pérez de la mano de nuestros padres y acabar llevando a nuestros hijos al mismo lugar. Es aprender a querer unos colores casi sin darnos cuenta. Es sentir algo especial cada vez que aparece nuestro escudo, cada vez que suena nuestro nombre y cada vez que miles de voces se unen para animar al equipo.

El Hércules forma parte de Alicante. De sus calles, de sus familias y de los recuerdos de miles de alicantinos. Forma parte de la vida de quienes llevan décadas acompañando al equipo y de quienes acaban de descubrir lo que significa ser herculano. De quienes han celebrado los días más felices y de quienes, incluso cuando las cosas no han salido como esperábamos, han seguido estando ahí.

Porque si algo nos ha enseñado esta historia es que el amor por estos colores no entiende de categorías ni de momentos. No desaparece cuando llegan las dificultades ni necesita grandes victorias para sentirse. Está en quien prepara su bufanda antes de cada partido, en quien recorre kilómetros para acompañar al equipo lejos de casa y en quien vuelve al Rico Pérez con la misma ilusión, una semana tras otra.

También está en aquellos que hoy ya no pueden sentarse en su localidad, pero que nos enseñaron a querer al Hércules. En los abuelos que transmitieron su pasión a sus hijos, en los padres que hicieron lo mismo con los suyos y en todas esas personas que, sin saberlo, nos dejaron una de las herencias más bonitas que se pueden recibir: el sentimiento blanquiazul.

Durante estos 104 años hemos vivido mucho. Hemos conocido la alegría de alcanzar grandes metas, el orgullo de competir entre los mejores y la emoción de compartir momentos que permanecen para siempre. También hemos sufrido, hemos tenido que levantarnos y hemos aprendido que querer a este club significa acompañarlo en todas las circunstancias. Cada etapa, cada generación y cada persona han dejado algo de sí mismas en esta historia.

Y en el centro de tantos recuerdos siempre estará el José Rico Pérez. Nuestra casa. Ese lugar donde se han abrazado desconocidos como si se conocieran de toda la vida, donde una grada entera ha empujado al equipo y donde tantas veces hemos sentido que, durante 90 minutos, no existía nada más importante. Un estadio que guarda una parte de nuestra vida y que todavía tiene por delante muchos recuerdos que regalarnos.

Hoy celebramos 104 años de historia, pero también celebramos a quienes la han hecho posible. A los jugadores que han defendido nuestro escudo, a todas las personas que han trabajado por el club y, especialmente, a una afición que ha mantenido vivo el sentimiento herculano generación tras generación.

A quienes estuvieron desde el principio, a quienes llegaron por el camino y a quienes todavía están por llegar. A los que nunca han dejado de creer y a los que, pese a todo, siguen encontrando un motivo para volver. Porque el Hércules también es eso: una historia que cada uno siente a su manera, pero que todos compartimos.

Nos quedan muchas páginas por escribir. Muchos partidos, muchos abrazos, muchas alegrías y muchos sueños por cumplir. Nos queda seguir defendiendo estos colores, seguir llevando el nombre de Alicante allá donde vayamos y seguir construyendo, entre todos, el futuro de nuestro club.

Hoy miramos atrás con orgullo, vivimos el presente con pasión y miramos al futuro con la ilusión de quien sabe que lo mejor de una historia también puede estar por venir.

104 años después, seguimos aquí. Con nuestros colores, con nuestro escudo y con el mismo sentimiento que nos une desde hace más de un siglo.

Porque hay cosas que el tiempo no cambia. Porque hay amores que no se eligen, simplemente se sienten. Porque ser del Hércules es formar parte de algo que pasa de padres a hijos y que permanece para siempre.

Un sentimiento. Una pasión. Hércules de Alicante Club de Fútbol.